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En este capítulo, en una finca cafetera, se preparan para la visita de compradores internacionales. La tía Magola observa a niños usando equipos de fumigación, lo cual preocupa a la familia, ya que los menores no deben manipular productos químicos. Recuerdan que en el curso de manejo seguro de agroquímicos se mencionó que la fumigación es un trabajo peligroso reservado para adultos, dado los graves riesgos de salud para los niños, como problemas respiratorios y cáncer. Finalmente, logran convencer al responsable de retirar a los niños del peligro. La radionovela resalta la importancia de proteger a los menores de trabajos peligrosos y fomentar su educación.