La especie más común de palomillas es /Planococcus citri/. Al remover un cafeto atacado, se puede observar en las raÃces principalmente en el cuello, unos animalitos de color rosado envueltos en una lana blanca parecida al algodón. Generalmente, las palomillas viven en asociación con hormigas. Las hormigas las transportan de una planta a otra y se alimentan de una sustancia azucarada que secretan las palomillas, llamada comúnmente miel de rocÃo. El ataque de la palomilla del cafeto, produce un amarillamiento intenso de la planta, caÃda de hojas y en ataques severos puede ocasionar la muerte del árbol. Los sÃntomas observados en las plantas enfermas, son muy similares a los producidos por la especie /Planococcus citri/ (Homoptera: Pseudococcidae); el ataque se concentró en plántulas o árboles jóvenes y no se encontró asociación considerable con hormigas, lo cual hace pensar que la secreción de sustancias azucaradas de esta especie, es muy escasa. Tanto los estados jóvenes como adultos poseen un pico, con el cual chupan la savia de la raÃz. A medida que crece la población, se va formando una costra de consistencia corchosa sobre una capa de carácter fungoso que cubre totalmente la plaga y por consiguiente la raÃz principal y raÃces secundarias, que van siendo atacadas por la palomilla. Como consecuencia de este cubrimiento se bloquea la respiración de la raÃz, se obstruyen los conductos de absorción de jugos nutritivos y la planta comienza a amarillarse hasta secarse totalmente. En ataques muy avanzados es recomendable arrancar cuidadosamente los árboles enfermos y quemarlos, tratar los hoyos con Malathion del 57% rebajado al 5% y resembrar. En ataques iniciales se aconseja aplicar, al pie del árbol, Disyston granular del 5% en dosis de 20 a 40 gramos por cafeto según la altura de la planta. Su incidencia parece estar muy relacionada con los perÃodos prolongados de verano, con cafetales de escaso sombrÃo y suelos de poca fertilidad.